domingo, 7 de agosto de 2016

Escuadrón Suicida





Título original
Suicide Squad
Año
Duración
123 min.
País
Estados Unidos Estados Unidos
Director
David Ayer
Guión
David Ayer (Cómic: John Ostrander)
Música
Steven Price
Fotografía
Roman Vasyanov
Reparto
Will Smith, Jared Leto, Margot Robbie, Jai Courtney, Joel Kinnaman, Viola Davis,Cara Delevingne, Adewale Akinnuoye-Agbaje, Adam Beach, Jay Hernandez, Karen Fukuhara, Scott Eastwood, Jim Parrack, Ike Barinholtz, Ben Affleck, Corina Calderon, Alex Meraz, David Harbour
Productora
Warner Bros. Pictures / DC Comics
Género
Thriller. Fantástico. Acción | Superhéroes. Crimen. Cómic. DC Comics. 3-D

Sinopsis
Mientras el gobierno de EE.UU no tiene claro cómo responder a una visita alienígena a la Tierra con intenciones malignas, Amanda 'El Muro' Waller (Viola Davis), la líder de la agencia secreta A.R.G.U.S., ofrece una curiosa solución: reclutar a los villanos más crueles, con habilidades letales e incluso mágicas, para que trabajen para ellos. Sin demasiadas opciones a dar una negativa, los ocho supervillanos más peligrosos del mundo acceden a colaborar con el Ejecutivo en peligrosas misiones secretas, casi suicidas, para así lograr limpiar su expediente. 

FUENTE: FILMAFFINITY

Mientras veía la película, ni siquiera cerca de su desenlace, ya rondaba por mi cabeza la palabra decepción. Porque sí, este esperpento de film ha sido un tremendo varapalo.

Después de una buena estrategia de marketing y unas notables expectativas por la estética adulta que se apreciaba en el tráiler, todo se va al traste con un guión de lo más simple. David Ayer ha rodado un sacrilegio para los fans de los cómics, llegando al punto de hacernos creer que los diálogos se han escrito en una tarde, porque su bobería cuestiona la inteligencia del espectador, y en mi caso incluso ofende.

En cuanto a las actuaciones, esperaba más del superlativo Jared Leto, pero es que si analizas sus discursos, no sé cómo Ayer esperaba sorprendernos con tales estupideces. Hago énfasis en los diálogos porque son una burla, una verdadera mierda siendo claros. Para colmo, el desarrollo de los personajes es insuficiente. Los únicos personajes que convencen son Diablo y Deadshot, el primero por su personalidad atormentada propia de un villano y el segundo porque algunos de sus actos se justifican con una causa comprensible como es el amor de una hija. El resto de personajes son un verdadero hazmerreír, nunca lo extravagante ha parecido tan ridículo.

El único aspecto positivo es la banda sonora. Personalmente, me ha encantado que la película haya sido amenizada por clásicos de rock. Pero me deja la sensación de que su elección se ha basado en algún Top 50 y no en un criterio de un verdadero amante de la música.


Si no eres un fan acérrimo del universo DC, NO RECOMIENDO esta película.

“Una corazonada es la creatividad tratando de decirte a algo.” (Frank Capra, director)

miércoles, 3 de agosto de 2016

El cine y el marketing

A la espera de Escuadrón Suicida y tras ver lo último del cine de superhéroes (Capitan América: Civil War, X-Men: Apocalipsis y Batman vs Superman), uno se siente obligado a reflexionar sobre lo que está ocurriendo actualmente en el panorama del séptimo arte.

Ya es momento de afirmar que el cine de acción está evolucionando, sin embargo, no es una tarea fácil discernir si esta evolución es precisamente una transformación de calidad o simplemente una conversión al marketing. Para explicarnos mejor vamos a entrar en detalles.

Años atrás, las películas de acción giraban alrededor de un personaje, donde el plato principal de la película era el carisma del actor, por esa razón siempre eran protagonizadas hasta la saciedad por el actor o actriz que vendía en ese momento. Pero al fin y al cabo era cine de entretenimiento y esta estrategia sigue funcionando. Era cine muy efectista y simple repleto de clichés, como el típico momento agónico del protagonista seguido de una proeza que soluciona el problema y concluye la trama. Esas son las películas de acción de siempre, que a pesar de no ser un fiel seguidor de este tipo de películas, son dignas de ver con los amigos y pasar un buen rato.

En cambio, el cine de acción con el que se familiarizan las nuevas generaciones, no entiende de actores sino de personajes del mundo del cómic. Durante la última década, el número de películas de Marvel y DC Comics ha subido como la espuma, encontrándose en este momento en su zenit con 5 estrenos en 2016; simplemente una barbaridad. No se sabe bien si esta invasión de superhéroes es una repercusión por el nuevo boom del cómic o más bien lo inverso, pero lo que sí se sabe es que parte del cine de entretenimiento se ha convertido en puro marketing, donde una gran parte de la recaudación proviene del merchandising. Un ejemplo de ello es Star Wars o las películas de Disney, que invaden nuestras tiendas una semana antes de estrenar la película.

Ahora bien, con esto no quiero decir que el cine de acción haya cambiado, porque actualmente siguen explotando a los actores de moda y utilizando los mismo tópicos, pero lo que sí ha cambiado es el fin por el que se hace el cine, o por lo menos ya no disimulan mostrando que lo único que quieren es vender y vender. Y claro, la consecuencia de producir con la única intención de obtener beneficio es la misma de siempre: como dos películas venden más, pues hago las dos invirtiendo menos tiempo en cada una, logrando como resultado dos películas que más que entretener dan mucha risa.