lunes, 6 de junio de 2016

Paprika, Detective de los Sueños





Título original
Papurika (Paprika)
Año
Duración
90 min.
País
Japón Japón
Director
Satoshi Kon
Guión
Satoshi Kon, Seishi Minakami (Novela: Yasutaka Tsutsui)
Música
Susumu Hirasawa
Fotografía
Michiya Katou
Reparto
Animation
Productora
Madhouse / Sony Pictures Entertainment Japan
Género
Animación. Ciencia ficción. Fantástico. Intriga | Surrealismo. Animación para adultos. Película de culto

Sinopsis
El psiquiatra Atsuko Chiba ha desarrollado un método de terapia revolucionario denominado "PT", un prototipo de máquina experimental gracias a la cual es posible introducirse en la mente de los pacientes para tratar sus ansiedades. Pero uno de los modelos de PT es robado del laboratorio del Dr. Atsuko, y comienzan a utilizarlo para invadir las mentes de sus creadores, destruyendo sus personalidades mientras duermen.



Con Paprika nos encontramos ante una película que trabaja a la perfección el "cine onírico". Este cine, en el que los sueños son el hilo conductor, deja al espectador con una constante sensación de confusión, al no saber si se encuentra dentro del sueño, o fuera de él. A los que no la hayan visto, y no la conozcan, por la temática, y en gran medida, por los aparatos que se utilizan, les recordará a Inception (Origen) (por ser quizá la más famosa/reciente de este género), aunque lo correcto sería decir lo contrario, ya que este film que tratamos ahora es anterior.

La idea es fantástica, y alberga cierto sentido dentro de su locura, ya que el hecho de entrar a los sueños, no es meramente lúdico; surge como un tratamiento psiquiátrico que puede ofrecer grandes resultados al lidiar directamente con el subconsciente del individuo. A través de esto, se hace visible la temática del exceso de control de la naturaleza por parte de los humanos, al introducirse en un mundo, que, hasta ahora, permanecía inmaculado. Además, conoceremos mucho más profundamente a los personajes, y en estos mismos momentos de ensoñación, observaremos claramente de dónde vienen, y la evolución que siguen: traumas, deseos, aspiraciones, su pasado, etc.

El punto fuerte, es quizá la animación, puesto que ofrece una cantidad de posibilidades enormemente mayor que los efectos especiales al uso. Siempre será más sencillo llenar un mundo de fantasías inconexas cuando no se depende de los límites de la tecnología, sino de los de la imaginación. A esta animación tan fluida y llena de vida, se le suman los diálogos estrafalarios, que bien reflejan los contenidos, a veces aleatorios, de los sueños (tanto en la versión original subtitulada, como en la doblada al castellano).

Personalmente, y como amante de la animación japonesa, tenía muchas ganas de ver esta película, porque no escatiman en nada: la música acompaña perfectamente cada escena, los fondos son detallados y precisos, los personajes están animados de manera fluida, e incluso existen momentos de "metacine" en los que los protagonistas hablan de temas de cámara e iluminación, además de otras tantas referencias externas e internas. Con el añadido, de que la "ciencia" detrás del artefacto en torno al cual gira la historia, está bien explicada y fundamentada.

Si eres fan del cine de animación, y quieres frotarte un buen puñado de veces los ojos de incredulidad, esta es tu película.

LA RECOMIENDO.

"Cuando se padece de insomnio nada parece real. Las cosas se distancian. Todo parece la copia de una copia de otra copia." - Edward Norton (El Club de la Lucha)

miércoles, 1 de junio de 2016

Elysium





Título original
Elysium
Año
Duración
109 min.
País
Estados Unidos Estados Unidos
Director
Neill Blomkamp
Guión
Neill Blomkamp
Música
Ryan Amon
Fotografía
Trent Opaloch
Reparto
Matt Damon, Jodie Foster, Sharlto Copley, Alice Braga, William Fichtner, Diego Luna, Wagner Moura, Talisa Soto, Ona Grauer, Terry Chen, Adrian Holmes, Jose Pablo Cantillo
Productora
Columbia Pictures / Media Rights Capital / QED International / Sony Pictures Entertainment (SPE)
Género
Ciencia ficción. Acción | Distopía

Sinopsis
En el año 2159, los seres humanos se dividen en dos grupos: los ricos, que viven en la estación espacial Elysium, y todos los demás, que sobreviven como pueden en una Tierra devastada y superpoblada. Rhodes (Jodie Foster), una dura gobernante, promueve una rígida ley antimigración, cuyo objetivo es preservar el lujoso estilo de vida de los ciudadanos de la estación espacial. A pesar de ello, los habitantes de la Tierra harán todo lo posible por emigrar a Elysium. Max (Matt Damon) acepta una misión casi utópica, pero que, si tuviera éxito, significaría la conquista de la igualdad entre las personas de esos dos mundos tan opuestos. 

FUENTE: FilmAffinity

Estamos ante un claro ejemplo en el que una buena idea no siempre lleva a un buen resultado. Al igual que en In Time el film comienza explicando una original distopía que nos lleva a sospechar que estamos ante una magnífica película. Sin embargo, durante el transcurso de la obra, las ideas principales comienzan a tambalearse y a perder la poca credibilidad que puede ofrecer una película de ciencia ficción, que aunque muchos lo ignoren, la ciencia ficción debe tener, por lo menos, un poco de sentido común.  

Por la temática de la película, es necesario comentar sus efectos especiales. Personalmente me han parecido demasiado efectistas. Soy de los que prefieren efectos especiales más comedidos pero más realistas, y sobre todo, prefiero una buena historia, bien narrada y que no tenga que sostenerse con explosiones innecesarias y ostentosas mutilaciones.

El reparto y las interpretaciones son bastante buenas. La estética y la ambientación son lo mejor de la película con mucha diferencia. La verdad es que antes de entrar en el meollo de la trama, la película tiene todo para triunfar, pero su desarrollo nos desmonta el final demasiado pronto y nos ofrece escenas totalmente ilógicas. Aun así, como fan de la ciencia ficción me ha entretenido.

Como únicamente se salva el planteamiento y la estética, no la considero lo suficientemente interesante. NO LA RECOMIENDO.

"Una historia debe tener un comienzo, un medio y un fin, pero no necesariamente en ese orden." - Jean-Luc Godard